'Los extraños': lo simbólico y el revés de las cosas

by - diciembre 09, 2024

Jon Bilbao. / Impedimenta

La vida es, en realidad, una inmensa acumulación de situaciones absurdas, inesperadas, irrelevantes, difíciles de entender o maravillosas. Salvo que el observador tome la distancia a la que invita la razón y la necesidad de reflexionar con calma, la vida de cada uno de nosotros parece que es un universo inexplicable que solo toma sentido si nos la contamos y la pensamos.

La literatura es la creación de universos de ficción con los que tratamos de encontrar explicaciones de la realidad. La literatura es, al fin y a la postre, una representación de lo simbólico (la realidad es símbolo de cabo a rabo) que busca claves de interpretación.

Y todo esto parece tenerlo muy claro Jon Bilbao, uno de los escritores con mayor proyección del panorama literario actual.

´Los extraños’ es una novela corta (eso que se conoce como nouvelle) que indaga en esas dicotomías tan comunes en el día a día de las personas. Podemos sentir tanto rechazo como fascinación por la misma cosa, por ejemplo. E indaga en esos sucesos con los que nos enfrentamos y que resultan inexplicables, y que damos por solucionados encajando piezas que algunas veces ni siquiera existen.

Jon y Katharina (personajes principales del relato) pasan unos días en la casa familiar de él, la que la familia posee en Ribadesella. Ocurre un hecho extraordinario al que le sigue otro inesperado –tal vez tan extraordinario como el primero- que tienen difícil explicación y que conmocionan la vida de la pareja. Lo que era una estancia anodina, casi aburrida, se convierte durante un tiempo en una especie de aventura que va tomando forma poco a poco.

Jon Bilbao crea unos personajes muy sólidos economizando recursos narrativos a más no poder. Jon y Katharina –ya conocidos en otros relatos de este autor- se dibujan sobre un entorno apacible, tranquilo, un espacio en el que parece que cada cosa está en el lugar adecuado. Los visitantes que aparecen un buen día se contraponen por ser pura distorsión, cambio y transgresión. Esto junto a dos o tres rasgos físicos y del carácter, son suficientes para que los perfiles funcionen más que bien.

Los diálogos buscan enfrentar ambos universos, la colisión de egos y el avance en la acción. Por supuesto, dan una solidez al conjunto a la que no estamos acostumbrados los lectores en los tiempos que corren.

Y todo el material narrativo restante lo usa el autor para iluminar a los personajes principales, para que crezcan y podamos comprenderlos. Tanto es así que al cerrar el libro, el lector siente la necesidad de saber más sobre ellos. Y es que, además, Jon Bilbao deja abiertas puertas y ventanas que el lector puede cerrar o no dependiendo de la interpretación que haga del relato.

La novela está muy bien escrita y, si bien no contiene grandes y potentes imágenes, el aliento y el tono son exactos. Por si era poco, Bilbao se muestra especialmente delicado al dejar el espacio del lector intacto.

La editorial Impedimenta edita, como ya es costumbre, con sumo cuidado y gran acierto en la elección de la obra publicada.

Calificación: Muy buena.

Tipo de lectura: Entretenida, exigente para el lector que quiera ir un poco más allá de la superficie, de lo literal.

Tipo de lector: Este relato debería gustar a todos.

¿Dónde puede leerse?:  En Ribadesella, por supuesto. Cerca de las cuevas de Tito Bustillo, frente al monte Corbero, oliendo a mar… Pero si te pilla retirado, en casa se lee de maravilla.

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